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2.- Operaciones con cuentas corrientes.

Caso práctico

Imagen de nuestra protagonista en su puesto de trabajo hablando por teléfono junto a otra mujer que la observa.

Ainhoa ha aprendido a realizar el cálculo y análisis de las operaciones con pólizas de crédito. A partir de ahora se centrará de las operaciones con las cuentas corrientes. En este momento a Ainhoa le encargan cotejar los documentos relativos a las cuentas corrientes de la empresa, su trabajo consistirá en comprobar que los movimientos de las cuentas corrientes son correctos y deberá controlar el saldo de dinero disponible en ellas. Se trata de un trabajo de gran importancia, en realidad, cualquier trabajo que implique controlar el dinero de la empresa requiere gran destreza, conocimiento y sobretodo atención.

Todos los usuarios, ya sean empresas o particulares, disponemos de cuentas corrientes donde ingresamos y retiramos efectivo. A través de las cuentas realizamos pagos (como los pagos domiciliados correspondientes a recibos de luz, agua, teléfono, etc.) e ingresos (aportaciones propias, cobros de clientes, domiciliaciones de letras, etc.), pero ¿alguna vez de te has preguntado cómo funcionan en realidad?

Las cuentas corrientes siguen una numeración que está normalizada desde 1979, en el que se establece el Código de Cuenta Cliente (CCC) y cuya estructura se explica en el siguiente cuadro:

Imagen que muestra la primera página de una libreta de ahorro de un banco, en la que aparecen direfentes datos como el número de cuenta, el titular, la fecha de apertura, el IBAN, los datos de la sucursal, etc.
Numeración de una cuenta bancaria
Entidad (4 dígitos)Oficina (4 dígitos)Dígitos de control (2 dígitos)Número de cuenta (10 Dígitos)
0123 0345 10 100055668975
La cuenta corriente es un contrato entre dos partes (entidad financiera y usuario) que establecen una relación de carácter mercantil por el que se comprometen a anotar en una cuenta las operaciones que se realicen, la cual será liquidada en una fecha establecida.
Imagen que muestra la hoja en la que se recogen los movimientos realizados en una libreta de ahorro. Aparecen los siguientes datos: fecha, concepto, importe, saldo y control.

Las anotaciones en las cuentas son de dos tipos:

  • Ingresos: el cliente realiza operaciones de ingresos en efectivo, transferencias a favor, cobros de letras, pagarés o cheques, etc. La entidad financiera anotará una operación de débito o abono a favor del cliente. Debe aparecer en el haber de la cuenta corriente.
  • Reintegros: el cliente retirará efectivo mediante tarjetas, personalmente en la entidad bancaria, se realizarán pagos por domiciliaciones de recibos, impuestos, etc. La entidad anotará una operación de adeudo o cargo al cliente. Debe aparecer en el debe de la cuenta corriente.

A la hora de realizar la liquidación de la cuenta corriente existen tres métodos:

  • Método directo: este método considera que cada capital (deudor o acreedor) devenga intereses durante los días que van desde la fecha de su vencimiento hasta el momento de la liquidación.
  • Método indirecto: este método consiste en que los capitales generan intereses desde la fecha en la que se originan hasta una fecha denominada época, lo que implica un cálculo de intereses que no se corresponde con la realidad, ya que cuando se conozca la fecha de liquidación deberán de rectificarse y actualizarse.
  • Método hamburgués o de saldos: recibe este nombre porque se realizó por primera vez en Hamburgo, y de saldo porque los números comerciales se calculan en base a los saldos que van apareciendo en la cuenta (no en función a los capitales). En el siguiente punto vas aprender a realizar la liquidación de una cuenta corriente mediante el método hamburgués (que es el empleado por las entidades financieras en las operaciones de liquidación de cuentas corrientes).